domingo, 2 de septiembre de 2018

Usaron la foto de su hija para animar el aborto en Twitter, su madre opuso con toda su fuerza y ganó


Sophia con su madre y su hermano

 “Solo se ve bien con el corazón”, dice Saint-Exupéry en “El Principito”. Los papás de Sophia saben que si uno solo se fija en lo exterior, se equivoca. Sophia tiene hoy 9 años. Nació con el síndrome de Rett, una enfermedad que afecta al lenguaje y las funciones motoras. Tan solo en España la padecen 6.000 personas (en su mayoría niñas), explica Dolors Massot en Aleteia.
22 operaciones 
Presentó desde el primer momento deformidades faciales, en los pies y en las manos. Conforme se iba desarrollando su cerebro y su cuerpo, sufría convulsiones y ahogos, lo que movieron a los médicos a intervenirla quirúrgicamente en 22 ocasiones.

En casa de la familia Weaver la acompañan un hermanito y una hermanita, que a cada rato demuestran lo mucho que quieren a Sophia: poco les importa cómo son sus dientes, su boca, sus ojos…

La naturalidad con que aman a la niña hizo que su mamá no tuviera inconveniente en mostrar en las redes algunos momentos de su vida familiar.

Nathalie creyó, además, que era una buena ocasión para hablar de la enfermedad precisamente cuando la familia buscaba un área donde se le pudiera atender mejor médicamente. Crecieron los seguidores en Twitter, que iban conociendo (y amando) el día a día de Sophia y de su familia.
Identificaban su imagen con la necesidad de abortar ante ciertas enfermedades

Fue entonces cuando Natalie Weaver comenzó a recibir mensajes terribles en Twitter. Llegaron a recomendarle que acabara con la vida de Sophia “para ahorrarle la vergüenza de seguir viviendo” siendo tan deforme.

Un día Nathalie recibió un mensaje directo en el que la imagen de su hija acompañaba un texto a favor del aborto. Y dijo basta. Nathalie decidió entonces pasar a la acción.

“Ayúdenme…”Se quejó ante Twitter por el uso de la imagen de su hija en un comentario lleno de crueldad. Bloqueó a su autor, pero no pudo frenar su intención de hacer daño y hacerse notar. El tuit cruel seguía moviéndose por internet.

El pasado 21 de enero, Natalie escribió:
“Por favor, ayúdenme y reporten este tuit. Esta persona sigue usando la imagen de mi hija como cartel para promover el aborto porque es discapacitada. ¿Algún abogado me podría ayudar a tomar medidas legales? Postdata:…ustedes no pagan por mi hija. Tiene un seguro privado y nosotros pagamos los gastos.”
Twitter comenzó a arder 
Después de mucho insistir Nathalie y sus seguidores, que no cesaron de pedir el cierre de la cuenta que denigraba a Sophia, Twitter cerró la cuenta de aquel trol y ha pedido disculpas.

Un portavoz de Twitter tuvo que responder ante la CNN de lo que había ocurrido: “No se puede promover violencia en contra o directamente atacar a otras personas sobre la base de la raza, la etnicidad, el origen nacional, la orientación sexual, el género, la identidad de género, la afiliación religiosa, la edad, la discapacidad o la enfermedad”.

Señaló que todas estos conceptos se tienen en cuenta cuando desde la plataforma se revisa una queja por contenidos que promueven el odio.

 ReL  01 septiembre 2018